martes, 26 de julio de 2011

Sencillamente y con todo respeto

Con humildad, con sencillez, con alegría, y hasta con ingenuidad, como mandan los tiempos que corren quiero, si me permiten, decir que un componente esencial del voto sigue siendo la pertenencia de clase. Yo sé que decir esto no se corresponde con la corriente desideologizadora que nos atraviesa, pero sinceramente lo creo, y discúlpenme el anacronismo. A lo mejor, como dijo Duhalde (sin insultar, por supuesto, porque él está en contra de la intolerancia), yo pertenezco a la clase compuesta por los “viejos pelotudos”  que fueron jóvenes en los 70.
Y como ser simples y sencillos es un valor que le ha sido reconocido a Miguel del Sel, ¿por qué no puedo cultivarlo yo? Sencillamente creo que el 35% del voto santafesino a Miguel del Sel fue un voto de derecha, sencillamente por tres razones:
1. porque la derecha jamás votaría a los socialistas (los socialistas tampoco votarían a un candidato peronista)
2. porque la derecha jamás votaría a un candidato peronista-kirchnerista,
3. porque a la derecha no le importa quienes ejercen los cargos políticos, porque la derecha sabe que sus derechos se conquistan y se defienden, si se puede, políticamente y si no, de otra manera.
Para decirlo de manera sencilla el pensamiento político de derecha alberga entre sus contenidos ideas tales como que la política es detestable, que basta con que a uno lo dejen vivir tranquilo y que se le respete la posición relativa que le tocó ocupar en el espacio social. Después, lo que pasa con la política y con las políticas no es asunto de quienes piensan de esa manera. En general estas ideas forman parte del ideario de la clase media desinformada (perdonen otra vez, la sencillez y el esquematismo de las definiciones, pero esto dicho sencillamente para que se entienda lo que quiero decir y dicho con todo respeto y sin ninguna intención de imprimirle a la descripción una carga valorativa. No hay ninguna obligación de estar informado y, mucho menos, pensar que la política es importante). Por supuesto, el pensamiento político de derecha no es sólo eso, pero para cuando los que votan a la derecha desde ese ideario sienten en la piel y en sus bolsillos esos otros pensamientos que sí conocen los otros miembros del espacio, ya resulta demasiado tarde.
Por eso creo que, sencillamente, el problema de Miguel del Sel no fue haber perdido la posibilidad de haber sido gobernador de Santa Fe. Su  verdadero problema hubiera sido haber ganado y pensar que después iba a ser él el que iba a ejercer el poder político que le confiere el cargo de gobernador. El problema es sencillo, hubiera tenido que dedicarse a atender los problemas de cualquier gobierno, pero como él mismo dijo, mucho de eso no sabe, y entonces todo se reduce a saber escuchar. Entonces, hubiera tenido que escuchar a los representantes del 35% del padrón electoral santafesino que, dando otra vez la vuelta, estuvo compuesto básicamente por la derecha agroganadera (como se dice ahora, los productores), la derecha peronista (es, decir, los voceros y representantes de la derecha agroganadera) y la clase media un-poco-desinformada-porque-la-política-no-le-interesa pero alegre, sencilla, humilde, bienintencionada, enojada, pero por sobre todas las cosas (y esa es su virtud más elogiable), altamente despolitizada.

2 comentarios:

  1. Estaba esperando esta nota. ¿Me permitís linkearla en Facebook? Saludos, Giselle.

    ResponderEliminar
  2. Estaba esperando esta nota. ¿Me permitís linkearla en Facebook? Saludos, Giselle.

    ResponderEliminar