martes, 5 de abril de 2011

Desmesuras

Se sabe que con el paso del tiempo los hechos adquieren una luminosidad que no exhiben en el momento que se producen.
A poco de llegar a octubre del 2011, y sin perder de vista lo dicho, queda suficientemente claro que:
1. el único partido de oposición es el Grupo Clarín, es decir, una corporación. No existe, como se pretende hacer creer, "la oposición" como una unidad más o menos compacta de partidos políticos, fuera del monolítico accionar de esa corporación mediática.
2. Los políticos de los distintos partidos son voceros de la corporación opositora y no al revés. El Grupo Clarín instala la agenda política y luego los lideres de cada uno de los partidos y sus acólitos se encargan de ser funcionales a la estrategia de la corporación recorriendo los distintos medios y apoyando y acordando con la lógica del multimedio.
3. La oposición a la resolución 125, la impugnación de Mercedes Marcó Del Pont como presidenta del BCRA, el cuestionamiento del INDEC, la ocupación del parque Indoamericano y el bloqueo  a la salida del diario Clarín del domingo 27 de marzo constituyen hitos dentro de esta curiosa práctica de nuestra política contemporánea.
Cada uno de estos hechos fueron expuestos mediante la utilización de latiguillos y slogans con supuesta capacidad de penetración como para horadar la aceptación que el gobierno tiene entre los sectores populares. Apropiación de la riqueza de uno de los sectores productivos por parte del gobierno, inconstitucionalidad en los mecanismos de acceso de los funcionarios a los cargos públicos, encubrimiento de la inflación con fines electorales, inacción del gobierno ante la usurpación de la propiedad privada y restricciones a la libertad de prensa y de expresión, fueron las formas expresivas más utilizadas para debilitar la credibilidad del gobierno y minar su gestión.
Por el momento, y con el paso del tiempo cada uno de esos intentos se disuelve, el ciclo se repite y hay que volver a empezar magnificando algún episodio que pueda ser capaz de hacer que la corporación, en octubre, pueda instalar en la casa de gobierno a alguno de sus voceros.
La desmesura se consolidó como estretegia de combate sin que hasta el momento se puedan visualizar algunos logros parciales que arranquen entre sus cultores algún arrebato de optimismo.